Bienvenidos

Damos la bienvenida a quienes nos visitan. Nuestro propósito es ejercer la defensa y difusión de la tradición católica desde su principal baluarte: la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Especialmente cuando, una vez abiertos ciertos espacios de recuperación frente a la acción devastadora que siguió al Concilio Vaticano II, se ve hoy atacada por muchos falsos tradicionalistas (cismáticos, sedevacantistas, rebeldes sin causa) que pretenden disfrazar de celo apostólico lo que es verdadera deserción.


"La Tradición recibe la palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los apóstoles, y la transmite íntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación".

(Catecismo de la Iglesia Católica, 81)


"Nuestra identidad es el único medio eficaz para ayudar a la Iglesia a restaurar la Cristiandad"

(Mons. Bernard Fellay, 16 de Julio de 2012)

DÓMINO SERVIÉNTES, SPE GAUDÉNTES

EN RECUADRO

QUE NO NOS ESCANDALICE LA PASIÓN DE LA IGLESIA


La vemos desfigurada, cargando la cruz y coronada de espinas.

Escarnecida por el mundo y traicionada por muchos que visten de blanco, de escarlata, de negro, de jean.

Pero es la Iglesia, y por eso debemos ver en ella a Nuestro Señor Jesucristo que revive la Pasión en su Cuerpo Místico.

Más que nunca permanezcamos fieles, sosteniendo la Tradición católica cuando tantos huyen pretextando: “No, no es la verdadera Iglesia”, o “La Iglesia ha quedado sin Cabeza Visible”.

Es el testamento que ha dejado nuestro venerado Monseñor Marcel Lefebvre a sus verdaderos herederos.


Ver nuestra entrada: LA PASIÓN DE LA IGLESIA

"Yo estaré en agonía, por causa de las almas más beneficiadas, hasta el fin del mundo. Durante este tiempo de agonía –hijo mío- nadie debe dormir”
(
Ntro. Sr. Jesucristo, en: “Una visión profética del Padre Pío”)

15/3/17

FRANCISCO Y LA "IDEOLOGÍA RELIGIOSA"


CUANDO A LA FE TRADICIONAL SE LA MOTEJA PARA DESAPROBARLA;

CUANDO SE ACUSA DE CONSPIRACIÓN A LOS CATÓLICOS DE SIEMPRE, CABE PREGUNTARSE:


¿PODREMOS SEGUIR VIVIENDO COMO CATÓLICOS?



Publicado en VATICAN INSIDER


La fe de los simples y las operaciones anti-Francisco
Cuatro años después. Segunda parte del análisis de Gianni Valente. Cuando la fe cristiana es suplantada por la ideología religiosa


Pubblicato il 14/03/2017


GIANNI VALENTE
CIUDAD DEL VATICANO




La hostilidad eclesiástica militante contra Papa Francisco, en sus diferentes gradaciones, no tiene precedentes en la historia del los últimos siglos.


El ruido invadente y los ataques, el ritmo obsesivo-compulsivo de los ataques en equipo, con conexiones y frecuencias coordinadas a nivel internacional, de verdadera «guerra de liberación», en contra del actual Sucesor de Pedro por parte de individuos y redes coordinadas mediático-clericales tiene motivaciones prosaicas. Cuando Papa Francisco hizo saltar por los aires los automatismos relacionados con ciertas sedes episcopales tradicionalmente «cardenalicias», quedaron desorientadas las laboriosas estrategias con las que los grupos eclesiásticos «vencedores» ya habían comenzado a situar futuros grandes electores para los Cónclaves de los lustros y décadas del futuro. También los primeros nombramientos episcopales importantes dieron a entender que ya no tenían lugar los juegos y las afiliaciones con los que desde hace tiempo era seleccionada la mayor parte de los obispos. Pero esto no explica todo. 


En cierto sentido, los ataques coordinados y sin tregua de las redes en contra de Papa Francisco siguen siendo un misterio, pertenecen al misterio mismo de la Iglesia. En ciertas operaciones que han llevado a cabo los aparatos clericales-mediáticos (interconectados y bien equipados) en contra de Bergoglio se advierte un odio religioso en contra del actual obispo de Roma que no tiene que ver con el nivel «fisiológico» de las objeciones, de las críticas o de los malestares que normalmente se pueden comunicar a un Papa. Parece, por analogía, revelarse la «revelación de los corazones» narrada en los Evangelios, esa de los hombres religiosos que secuestraban incluso la Ley de Dios para alejar la autoridad de Jesús del pueblo, y le tendían trampas para que se contradijera.

Rigorismo doctrinal secularizado


Este inédito desprecio hacia el Papa por parte de los nuevos y auto-elegidos santos oficios virtuales, que están cazando sus presuntos «resbalones» doctrinales, es el signo de que justamente en esos mismos sectores, doctrinalmente tan aguerridos, la familiaridad «instintiva» con la experiencia cristiana y con la misma doctrina católica ha sido sustituida tácticamente con una ideología religiosa, adornada con palabras y fórmulas cristianas, que ha atrofiado el más esencial y germinal «censos fidei». Una secularización íntima, escondida bajo las demostraciones de fuerza del rigorismo doctrinal, que es más devastador que todas las que favorecen los condicionamientos culturales de matriz mundana (incluidos el relativismo y el nihilismo), justamente porque se da a la sombra de la ideología «cristiana» (Rémi Brague). La campaña orquestada y sin tregua de las brigadas anti-Bergoglio, cuyas raíces son misteriosas, se mueve estratégicamente por líneas patentadas. Los puntos sobre los que concentra sus ataques se pueden identificar con facilidad. En primer lugar tratan de exasperar la polarización pro/contra Papa Francisco, de concentrar la atención y de fomentar la batalla alrededor de su persona. Quieren que pase la idea de que en la actual estación eclesial todo se reduce, en última instancia, a una cuestión de «gustos», opiniones e inclinaciones personales sobre la personalidad de Bergoglio, y que, la partida global en acto, consiste en alinearse u oponerse a las «ideas» del Papa argentino, a sus orientaciones individuales íntimas e incluso a sus defectos y necedades. 

La insistencia sobre los orígenes del jesuita argentino


Esta «reductio» también recurre permanentemente a referencias sobre el origen latinoamericano y jesuítico de Papa Bergoglio. Se insiste en estos dos rasgos para utilizarlos como la matriz de cada uno de los gestos y decisiones del actual obispo de Roma. La «jesuitización» y la «latinoamericanización» de Bergoglio sirven para encasillarlo en estereotipos y esquemas preconfeccionados, para reducir todas sus decisiones (incluidas las sugerencias de reforma y cambio) al mecánico y banal recurso a sus dos arquetipos: uno ignaciano y otro argentino. También ciertos entusiastas «bergoglistas» (como se verá) patrocinan como coordenadas de interpretación exclusivas del Pontificado de Bergoglio esas dos innegables características personales. Y así, acaban, indirectamente, contribuyendo a las operaciones de los que apuestan por ocultar la elementalidad evangélica y sacramental que ha propuesto Bergoglio como vía para la renovación y para rejuvenecer constantemente a la Iglesia. El exceso de atención que solo se concentra en el Papa, aislado de la Iglesia, a largo plazo acaba generando distorsiones y favoreciendo operaciones de manipulación. Quienes atacan con profesionalidad al Papa reinante en el vaticano se aprovechan del énfasis sobre su excepcionalidad innovadora, se enorgullecen de desenmascararla reduciéndola a sus orígenes jesuítico-argentinos, para después acusarlo de romper la continuidad y de una potencial «desviación» con respecto a sus últimos dos predecesores.

Un circuito que se auto-alimenta


Ninguna de las acusaciones para-doctrinales contra Papa Francisco tienen relaciones genealógicas, ni de lejos, con la Tradición ni con la gran disciplina de la Iglesia. Mucho menos con el magisterio auténtico de los últimos Papas. El Obispo de Roma entra en la mira de los nuevos pequeños y grandes inquisidores simplemente porque no se ha alineado a la línea del partido eclesiástico que ha dominado en las últimas décadas. Ese que durante los Pontificados de Juan Pablo II y de Benedicto XVI produjo un aparato ideológico doctrinal de carácter neoconservador, se proclamó depositario de la hermenéutica «vencedora» de los últimos dos Pontificados y, en la barbarización global e la confrontación eclesial en línea, se esfuerza por convertir el propio arsenal de política eclesiástica en la nueva medida de la ortodoxia y sus prácticas eclesiales. Las estrategias organizadas en contra de Papa Francisco interpretan sus palabras y gestos según las categorías polarizantes de factura anglosajona (liberal - conservador; progresista -tradicionalista) y por ello es el único esquema con el que los anti-Papistas se mueven como peces en el agua, en ese único circuito cerrado y auto-alimentado en el que logran hacer que funcionen sus juegos de roles clericales. 

Escuchar lo que el Papa dice de verdad


Bastaría simplemente la recepción de lo que Papa Francisco dice y hace de vedad, y tal vez seguir el instinto de la fe de los simples que han reconocido su corazón de pastor, para no angustiarse demasiado por todas las enardecidas operaciones anti-Bergoglio, y dejarlas que vuelvan al nido de las auto-ocupaciones clericales. Sin embargo, encuentran filas de entusiastas aedas del nuevo «curso» bergoglista que les ofrecen argumentos y una paradójica fuerza.


Enlaces:



12 comentarios:

  1. Sin palabras...

    Chanta Porteño

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  2. Recomiendo la lectura de los enlaces. El hombre criterioso sabrá entender cuál es la situación​ de la Iglesia y la profundidad de la crisis. Si no fuera porque confiamos en el Señor, con virtud sobrenatural de Esperanza, tendríamos que dar el portazo y mandarnos a mudar como los sedevacantes.

    Erasmo

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    1. Favor aclarar:¿De la iglesia conciliar?
      Digo "el portazo".
      De mi parte aclaro que los "sedevacantes" desde siempre estuvieron fuera de la Santa Madre Iglesia Catolica y Apostolica.
      ¿No es que sea necesario volver a Aquella sin tapujos ni "sellos" apostatas?
      Digo: a la Fe y Tradicion. Sin "agregados modernistas" tan en boga hoy.

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  3. La Iglesia es una. No hay una tradicional y otra conciliar. Es una. Por eso, lo de irse dando un portazo es un impulso que debemos reprimir.
    No entiendo su interrogante, lo wue quiere decir cuando habla de "sellos".

    Erasmo

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  4. Si señor comparto:es Una,Catolica, Apostolica.
    Esa no es la cuestion.
    Es otra y evidente: La jerarquia vaticana ha sido copada y usurpada por la condenada cloaca de la herejia modernista
    Esta es la cuestion verdadera, y que, port al, no puede ser eludida-.
    Si estamos "unidos" o "proximos" a la jerarquia heretica, lejos de reprimir, debemos-obligacion de Fe y Tradicion-no solo "dar el portazo" sino rechazar cualesquier "sello" que provenga de usurpadores hereticos.
    Asi se trate del mismisimo Papa.
    Atanasio y su ejemplo nos obliga.
    A esto--y solo a esto-- me refiero cuando cito la mera posibilidad de un "sello" Bergogliano.
    Y aquino caben argumentos de hipertrofias "juridicos-canonicos".
    PRIMERO Y SIEMPRE LA FE Y LA TRADICION.
    En Cristo y en Maria Santisima Sin Pecado concebida.

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    1. Sepan disimular lo mal escrito.Gracias

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  5. Exactamente, señor anónimo, qué significa para usted "dar el portazo"?
    Y qué significa para usted recibir o aceptar algo con sello bergogliano en este momento?

    Erasmo

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    1. A lo primero: "dar el portazo":
      No es un mero impulso. Es secuencia y consecuencia de una genuina Fidelidad. A: S.Pio V, (Liturgia); S.Pio X, (Tradicion), e ainda mais.
      A lo segundo: No se pacta arreglos--de ninguna especie--con el enemigo acerrimo y declarado de dios-(¿"existe" Dios?)-; menos aun si usurpan desde su herejia jerarquias que ,siempre, le deben ser ajenas.
      Atanasio JAMAS acepto "dadivas" del hereje arriano.
      Menos que menos hoy recibirlas del hereje manifiesto modernista.
      ESO SIGNIFICA: NI MAS NI MENOS.
      Con el debido aprecio.

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    2. Anónimo3/17/2017 05:57:00 p. m.
      Ya veo, señor anónimo, cuál es su posición. Mucha gambeta, pero es juno más de la que se dice "resistencia", uno más de los "jueces" que condenan a la FSSPX. Pues, vaya usted con Dios!! Claro, a su manera, como "juez".

      Yo prefiero seguir siendo fiel al camino que emprendió Monseñor Marcel Lefebvre en
      la FSSPX, y que dignamente continúan los tres obispos consecuentes, tres que él mismo consagró.

      En cuanto a herejes y usurpadores, no abro juicio. Me basta poder discernir lo heterodoxo y rechazarlo. Y confiar en Dios, que no abandonará su Iglesia.

      Erasmo

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  6. "con el debido aprecio"?
    No, señor, con el desprecio que caracteriza los que se han erigido en jueces de los demás. Grandes fariseos, que se pasean por la internet haciendo sonar sus sesudos y temerarios argumentos. Siempre denostando al otro: como dijo el Señor, tocamos la flauta y no danzasteis, cantamos lamentaciones y no llorasteis.

    Pero sí nos cansasteis (agrego yo).

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  7. ¡Muy bueno, Ermindo! Uno se pregunta a qué vienen acá. Y es que nos subestiman, piensan que con dos o tres anatemas que lanzan, como profetas de los últimos tiempos, ya nos tienen en sus manos. Ellos pueden haber cedido a los cantos de sirena de un Ceriani o un Williamson, quizás porque apostaron a la razón y subestimaron la gracia. Pero que no crean que los demás somos como los que se fueron, crédulos o pusilánimes, porque no es así.
    Que vayan a otra parte con sus argumentos alambicados, con sus alegorías, con su ruido. Nosotros preferimos el silencio.

    Chanta Porteño

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  8. Y que sepan que cerramos filas en torno a la Fraternidad.

    Antonia
    elpandacriollo@yahoo.com.ar

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