Bienvenidos

Damos la bienvenida a quienes nos visitan. Nuestro propósito es ejercer la defensa y difusión de la tradición católica desde la feligresía de su principal baluarte: la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Especialmente cuando, una vez abiertos ciertos espacios de recuperación frente a la acción devastadora que siguió al Concilio Vaticano II, se ve hoy atacada por muchos falsos tradicionalistas (cismáticos, sedevacantistas, rebeldes sin causa) que pretenden disfrazar de celo apostólico lo que es verdadera deserción.


"La Tradición recibe la palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los apóstoles, y la transmite íntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación".

(Catecismo de la Iglesia Católica, 81)


"Nuestra identidad es el único medio eficaz para ayudar a la Iglesia a restaurar la Cristiandad"

(Mons. Bernard Fellay, 16 de Julio de 2012)

DÓMINO SERVIÉNTES, SPE GAUDÉNTES

"Yo estaré en agonía, por causa de las almas más beneficiadas, hasta el fin del mundo. Durante este tiempo de agonía –hijo mío- nadie debe dormir”
(
Ntro. Sr. Jesucristo, en: “Una visión profética del Padre Pío”)

EN RECUADRO

QUE NO NOS ESCANDALICE LA PASIÓN DE LA IGLESIA


La vemos desfigurada, cargando la cruz y coronada de espinas.

Escarnecida por el mundo y traicionada por muchos que visten de blanco, de escarlata, de negro, de jean.

Pero es la Iglesia, y por eso debemos ver en ella a Nuestro Señor Jesucristo que revive la Pasión en su Cuerpo Místico.

Más que nunca permanezcamos fieles, sosteniendo la Tradición católica cuando tantos huyen pretextando: “No, no es la verdadera Iglesia”, o “La Iglesia ha quedado sin Cabeza Visible”.

Es el testamento que ha dejado nuestro venerado Monseñor Marcel Lefebvre a sus verdaderos herederos.


Ver nuestra entrada: LA PASIÓN DE LA IGLESIA

12/7/22

LA PROVIDENCIA DIVINA ASÍ LO QUIERE ...

 ... Y LA FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PÍO X SIGUE CRECIENDO.


Publicado en FSSPX-ACTUALIDAD


La Fraternidad San Pío X ya tiene más de 700 sacerdotes


JULIO 08, 2022

ORIGEN: FSSPX.NEWS

 

Ceremonia de ordenaciones en el Seminario Santo Tomás de Aquino - 2022


Tal y como lo deseaba monseñor Marcel Lefebvre, su misión original para la Fraternidad San Pío X (SSPX) continúa con "todas las obras necesarias para la formación de los sacerdotes".

 

Con las ordenaciones de verano en el hemisferio norte, la FSSPX cuenta actualmente con 707 miembros en su fraternidad sacerdotal. Durante los últimos 30 días, seis sacerdotes fueron ordenados en Estados Unidos, ocho en Suiza y tres en Alemania.

 

Durante estas mismas ceremonias, 10 seminaristas fueron ordenados al diaconado, uniéndose a otros dos diáconos que habían sido ordenados a principios de año en La Reja, Argentina. De acuerdo con la Divina Providencia, esto indica una docena más de ordenaciones al sacerdocio en el próximo año.

3/7/22

FRANCISCO SE BURLA DE LA MISA TRADICIONAL

 ¿LA ABORRECE?  PUEDE SER.
¿PREFIERE EL NOVUS ORDO? ¡SEGURO! 
ESO SÍ, LOS ABUSOS CONTINÚAN. 
PARA LOS ABUSOS ...SÍ, PERO NO.


Leído en ADELANTE LA FE


Puntillas y bicicletas


Por  Mario Caponnetto

23/06/2022




El pasado 9 de junio, el Papa Francisco recibió en el Vaticano a los obispos de Sicilia. En un momento de su alocución sorprendió a sus visitantes con esta dura amonestación: “Yo no voy a Misa allá, pero he visto fotografías. Hablo claro, ¿eh? Pero queridísimos, vosotros todavía con los encajes, con los bonetes… ¿pero dónde estamos? ¿Sesenta años después del Concilio? ¡Un poco de aggiornamento en el arte litúrgica, en la moda litúrgica! Si, llevar alguna vez algún encaje o puntilla de la abuela, va, pero alguna vez… ¿Y para homenajear a la abuela, no? ¿Habéis entendido todo, no? Habéis entendido. Es hermoso homenajear a la abuela pero es mejor celebrar a la madre, la Santa Madre Iglesia y como la Madre Iglesia quiere ser celebrada. Y que la insularidad no impida la verdadera reforma litúrgica que el Concilio ha ordenado llevar adelante”.

 

Está claro que al Papa Francisco no le gustan los ornamentos sagrados con encajes o puntillas. Más aún: no sólo no le gustan sino que los considera un inadmisible signo de “insularidad” contrario a la “reforma litúrgica” del Concilio Vaticano II. Por eso instó a esos “insulares” obispos, atados a viejas modas litúrgicas, a que no se queden quietos, que reaccionen y, de una vez por toda, se pongan al día.

30/6/22

CINCUENTA AÑOS DESPUÉS ... Y DESPUÉS DE MÚLTIPLES Y ESCANDALOSOS ABUSOS

LLEGA ESTA CARTA APOSTÓLICA SOBRE LA LITURGIA, PRETENDIENDO PONER ORDEN DONDE EL MISMO CLERO IMPUSO EL DESORDEN FESTEJANDO "LA PRIMAVERA DE LA IGLESIA".

YA TODOS SABEMOS EL ORIGEN ESPURIO QUE TUVO EL NOVUS ORDO MISSAE, Y NI FALTA HACE QUE VOLVAMOS SOBRE ELLO. 

ESPURIO POR DOS RAZONES: PORQUE OBEDECÍA A LA INTENCIÓN DE ACERCAR LA LITURGIA AL PROTESTANTISMO PARA FACILITAR LA "UNIÓN DE LOS CRISTIANOS", CLAUDICACIÓN GRAVE A LA QUE LOS PROTESTANTES RESPONDIERON CON INDIFERENCIA, SINO CON DESPRECIO.

Y PORQUE SIN DERECHO ALGUNO SUPRIMÍA DE HECHO LA LITURGIA TRADICIONAL, SANCIONADA A PERPETUIDAD POR EL SANTO PAPA PÍO V.

HOY EL NOVUS ORDO MISSAE SE HA CONSOLIDADO, Y EN MAYORÍA LOS SACERDOTES Y FIELES LE DAN SU INTERPRETACIÓN CATÓLICA, DE LO CUAL HAY MUCHÍSIMAS MANIFESTACIONES. SIN EMBARGO, ES UN RITO DEVALUADO ANTE EL TRADICIONAL, QUE ENCASTA MARAVILLOSAMENTE LOS SAGRADOS MISTERIOS SIN DEJAR UN ÁPICE DE DUDA.

Y PARA COLMO, CADA SACERDOTE LE DA SU IMPRONTA PERSONAL, MUDANDO A SU GUSTO LAS PALABRAS Y GESTOS, Y HASTA EL ACENTO EN LAS PALABRAS CONSAGRATORIAS.

AL PARECER, EL PAPA FRANCISCO QUIERE RECORDAR LO QUE ES LA LITURGIA EN ESTA CARTA. ¿LO LOGRARÁ? 





CARTA APOSTÓLICA

 

DESIDERIO DESIDERAVI

 

DEL SANTO PADRE

FRANCISCO

 

A LOS OBISPOS, A LOS PRESBÍTEROS

Y A LOS DIÁCONOS,

A LAS PERSONAS CONSAGRADAS

Y A TODOS LOS FIELES LAICOS

 

SOBRE LA FORMACIÓN LITÚRGICA

DEL PUEBLO DE DIOS

 

Desiderio desideravi

hoc Pascha manducare vobiscum,

antequam patiar (Lc 22, 15)

 

1. Queridos hermanos y hermanas:

 

con esta carta deseo llegar a todos –después de haber escrito a los obispos tras la publicación del Motu Proprio Traditionis custodes– para compartir con vosotros algunas reflexiones sobre la Liturgia, dimensión fundamental para la vida de la Iglesia. El tema es muy extenso y merece una atenta consideración en todos sus aspectos: sin embargo, con este escrito no pretendo tratar la cuestión de forma exhaustiva. Quiero ofrecer simplemente algunos elementos de reflexión para contemplar la belleza y la verdad de la celebración cristiana.

 

La Liturgia: el “hoy” de la historia de la salvación

2. “Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer” (Lc 22,15) Las palabras de Jesús con las cuales inicia el relato de la última Cena son el medio por el que se nos da la asombrosa posibilidad de vislumbrar la profundidad del amor de las Personas de la Santísima Trinidad hacia nosotros.

 

3. Pedro y Juan habían sido enviados a preparar lo necesario para poder comer la Pascua, pero, mirándolo bien, toda la creación, toda la historia –que finalmente estaba a punto de revelarse como historia de salvación– es una gran preparación de aquella Cena. Pedro y los demás están en esa mesa, inconscientes y, sin embargo, necesarios: todo don, para ser tal, debe tener alguien dispuesto a recibirlo. En este caso, la desproporción entre la inmensidad del don y la pequeñez de quien lo recibe es infinita y no puede dejar de sorprendernos. Sin embargo – por la misericordia del Señor – el don se confía a los Apóstoles para que sea llevado a todos los hombres.

 

4. Nadie se ganó el puesto en esa Cena, todos fueron invitados, o, mejor dicho, atraídos por el deseo ardiente que Jesús tiene de comer esa Pascua con ellos: Él sabe que es el Cordero de esa Pascua, sabe que es la Pascua. Esta es la novedad absoluta de esa Cena, la única y verdadera novedad de la historia, que hace que esa Cena sea única y, por eso, “última”, irrepetible. Sin embargo, su infinito deseo de restablecer esa comunión con nosotros, que era y sigue siendo su proyecto original, no se podrá saciar hasta que todo hombre, de toda tribu, lengua, pueblo y nación (Ap 5,9) haya comido su Cuerpo y bebido su Sangre: por eso, esa misma Cena se hará presente en la celebración de la Eucaristía hasta su vuelta.

 

5. El mundo todavía no lo sabe, pero todos están invitados al banquete de bodas del Cordero (Ap 19,9). Lo único que se necesita para acceder es el vestido nupcial de la fe que viene por medio de la escucha de su Palabra (cfr. Rom 10,17): la Iglesia lo confecciona a medida, con la blancura de una vestidura lavada en la Sangre del Cordero (cfr. Ap 7,14). No debemos tener ni un momento de descanso, sabiendo que no todos han recibido aún la invitación a la Cena, o que otros la han olvidado o perdido en los tortuosos caminos de la vida de los hombres. Por eso, he dicho que “sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación” (Evangelii gaudium, n. 27): para que todos puedan sentarse a la Cena del sacrificio del Cordero y vivir de Él.

10/6/22

EL TRADICIONALISMO "FRIKI"

 

Publicado en ADELANTE LA FE


Del tradicionalismo friki: líbranos Señor




Por Padre Ildefonso De Asís


03/06/2022


El demonio en su astucia sabe muy bien por que flanco atacar a cada alma y/o al conjunto de almas en cada momento histórico. Flaco servicio hacemos a Dios si no tratamos de desmontar la argucia del maligno aunque la tarea nos cueste sudor y, si, lágrimas (ojalá sean de arrepentimiento y no de rabia). Y tenemos la tarea de quitar la careta de aparente tradición al conjunto de tentaciones orquestadas y ordenadas por el padre de la mentira en su afán infinito de perder las almas o, al menos, obstaculizar su crecimiento espiritual y apostolado. En este artículo pongo mi granito de arena en el trabajo mencionado y aporto, desde mi conocimiento y experiencia (propia y ajena) una denuncia de la ideología, llamemos, “tradi-friki”, que en los tiempos de crisis actual ni está apagando el incendio modernista ni haciendo presente en el mundo el rostro verdadero de la tradición católica. Una ideología repleta además de contradicciones con el mismo fondo doctrinal cristiano. Veamos:

 

1: Se extiende cada vez más una profusión pseudomística de supuestas revelaciones particulares procedentes a su vez de supuestas apariciones de la Virgen María, de los santos y de los ángeles, y hasta de Nuestro Señor. En redes sociales, sobre todo, se lanzan mensajes osados que interpretan la sagrada escritura (sobre todo el apocalipsis) como si fuera la misma Palabra de Dios y sin autoridad ni potestad alguna. El más estrafalario de todos los mensajes lo tenemos en el llamado “libro de la verdad”, escrito por una falsa vidente inglesa para obtener fondos de los ingenuos que la siguen. Y otros muchos. Olvidan estos “tradi-frikis” que la revelación divina se cerró con san Juan (Apocalipsis) y así está sancionado en el concilio de Trento (ese concilio que adoran y ni se han leído sus contenidos). Y olvidan que una revelación particular precisa la aprobación de la autoridad de la Iglesia. Y cuando uno se atreve a profetizar y/o interpretar la Palabra de Dios a su manera está haciendo lo MISMO que los protestantes.

8/2/22

EL SUPERIOR GENERAL DE LA FRATERNIDAD SAN PÍO X HABLA SOBRE TEMAS DE ACTUALIDAD

 

PORQUE ENTENDEMOS MUY IMPORTANTE SU DIFUSIÓN, SOBRE TODO PARA EVITAR EL DOGMATISMO O EL FUNDAMENTALISMO SOBRE ELLOS, TRAEMOS AQUÍ ESTE ENLACE QUE DESDE YA AGRADECEMOS A SU FUENTE.


Publicado en PANORAMA CATÓLICO INTERNACIONAL





5/2/22

LA DESOBEDIENCIA CON DISFRAZ DE VIRTUD


San José, modelo de obediencia



Esta entrada no pretende ser más que un llamado a la reflexión. No pretende sentar doctrina ni juzgar sobre actitudes o acciones de los demás.

Somos conscientes que los defensores de la Tradición católica hemos tenido que desoir los documentos de un Concilio, las admoniciones y supuestas excomuniones, y hasta decisiones del Sumo Pontífice que pretenden ponernos en el lugar a que quieren circunscribirnos los que se han encaramado en la Jerarquía de la Iglesia para imponer los antojos y las aberraciones que engendra la logia modernista a que pertenecen.

Más todavía: entre nosotros hemos tenido que desoir a algún obispo y a sacerdotes que, pretendiendo hacer prevalecer su investidura, fomentaban la discordia y la desunión en la grey católica tradicionalista, principalmente la que nuclea la gran obra apostólica de la Fraternidad San Pío X. Trances muy dolorosos que dejaron heridas perdurables en el tiempo y arrojaron a muchos entonces fieles por el camino sin salida del cisma sedevacantista o la senda corta del conformismo "Ecclesia Dei".

 Pero esa resistencia a tales embates han sido y siguen siendo legítimos por obediencia a la Verdad y a la Autoridad de la Doctrina católica; no han sido ni son más que "desobediencias" aparentes. ¿Dónde hallamos el criterio para discernir? En las Sagradas Escrituras, en la Tradición oral, en el Magisterio Ex Cátedra de los Papas, en la Historia de la Iglesia, y, lamentablemente, en las crónicas y documentos de un último Concilio Ecuménico que quería ser "pastoral" y terminó abriendo puertas a enormes desviaciones, temerarias o francamente heréticas, que impactan en la Fe, las Costumbres y la Liturgia ante la pasividad de quienes deberían corregir el rumbo en medio de la tormenta "progresista" anticatólica.

Lo que no es legítimo -quede en claro- es que en nombre de esa sana resistencia se promueva la desobediencia a cuanto proviene legítimamente de la autoridad civil o religiosa. Recordemos, sin más, que la obediencia es una virtud, tan importante para preservar una comunidad que integra los votos que hacen quienes ingresan a una congregación religiosa. Y que el mismo San Pablo -a sus Cartas remitimos- nos convoca a todos los cristianos a respetar la autoridad, cualquiera sea y cualesquiera sean sus defectos, y de sus santas palabras deriva que el deber es tal siempre que no afecte nuestra Fe ni comprometa lo que estamos llamados a obrar en orden a la salvación.

Lo que excede la sana resistencia es pecaminoso y no virtuoso. No querríamos tener que decirlo, pero lo apreciamos indispensable cuando hay sacerdotes, religiosos y fieles que hablan como si todo pasara por el tribunal de su propia interpretación personal en una suerte de protestantización al mismo tiempo que acusan a Roma de estarse protestantizando. Luce como si se hubiera soltado todo lazo con la autoridad, aún -también hay que decirlo- con la de quien conduce esa resistencia de manera ordenada, como sucede en la Fraternidad San Pío X.

En nuestros días vivimos una epidemia que ha obligado a la autoridad civil a adoptar medidas de prevención. Comprendemos que algunas muy rigurosas hayan afectado la asistencia espiritual a los fieles y hayan despertado una justa crítica, aunque en general ya han cesado si bien subsisten algunas (celebrante con barbijo, con alcohol para higienizarse las manos durante la "eucaristía", comunión obligatoria en la mano, etc.) que - no nos engañemos- vienen al gusto "litúrgico" de los progresistas. Pero hay otras medidas que subsisten, en cuanto la epidemia tiene todavía vigencia, que guardan entera razonabilidad y que han sido dispuestas para preservar la salud de todos. La distancia, el uso de mascarillas, la vacuna, el aviso oportuno en caso de contagio, etc., ¿deben resistirse? Nada lo justifica. Si la epidemia proviene de una guerra "tibia" entre grandes potencias, si ha sido provocada artificialmente para dañar a Occidente, si Occidente la aprovecha con fines de lucro en sus laboratorios que producen vacunas, medicamentos, etc., es algo que escapa a nuestro deber de obedecer a la autoridad civil, y aun a la religiosa en su caso.

Hace pocas semanas, el Superior de Distrito de la Fraternidad San Pío X solicitó a la feligresía que respetara la distancia y el uso de mascarilla en aras de la salud, particularmente la de los sacerdotes dado que venían contagiándose y dificultando con ello el apostolado.  ¿Obedeció la feligresía? Apenas un puñado. Los demás - incluyendo algunos de sotana- siguen pecando de desobediencia, y hasta haciendo alarde de ello como puede advertirse en muchísimas circunstancias. Hay quienes tratan a los obedientes como cobardes, y a los desobedientes como valientes, dispuestos al martirio. 

Pero martirio es otra cosa, y ni falta hace que lo aclaremos; basta, para ello, acudir al Martirologio. Identificar la desobediencia antojadiza con el martirio ofende la memoria de los mártires. 

La desobediencia real (y no aparente), viciosa de suyo, tiene un precio ... y tarde o temprano se pagará. Al respecto, viene a nuestra memoria ese libro que debemos a nuestro escritor Juan Luis Gallardo y que lleva por nombre: "La rebelión de los semáforos". Es que, parafraseando a Aristóteles, lo que parece un error poco relevante en un principio termina siendo un gran error al final. Tomar con ligereza la desobediencia a lo que la autoridad dispone dentro de sus facultades puede parecer algo ocasional, poco importante, pero pesa. Hasta puede -en algún momento-desatar una gran crisis en una comunidad o una congregación, como ya lo hemos experimentado otras veces. De ello se encarga el Primer Desobediente.

Porque no debemos olvidar dónde empezó la desobediencia, ni quién la provocó. El Gran Seductor, el Padre de la Mentira, el Príncipe de la Soberbia, es el que siempre está detrás de la desobediencia y listo para devorar a quienes caen en sus garras. 

Tengamos esto en cuenta.

28/1/22

UN TESTIMONIO IMPORTANTE

¿VALE EN LA CURIA VATICANA?


Publicado en  ADELANTE LA FE



 

Viganò: Cuando temía por mi vida redescubrí la Misa Tradicional
 

Los que permitís que se prohíba la Misa Tradicional, ¿la habéis celebrado alguna vez? Los que desde lo alto de vuestras cátedras de liturgia dictáis amargas sentencias sobre la Misa de antes, ¿habéis meditado alguna vez en sus oraciones, sus ritos y sus sagrados gestos ancestrales? Me lo he preguntado muchas veces en estos últimos años. Porque yo mismo, que he conocido esa Misa desde pequeño, que cuando todavía llevaba pantalón corto aprendí a acolitarla, prácticamente la tenía olvidada y perdida. Introibo ad altare Dei. Me arrodillaba en invierno sobre las gradas heladas del presbiterio antes de ir al colegio. Sudaba bajo la ropa de monaguillo en algunos días de canícula. Me había olvidado de esta Misa, que fue precisamente aquella con la que me ordené sacerdote el 24 de marzo de 1968, en una época en la que ya se oteaban en el horizonte los primeros indicios de aquella revolución que en poco tiempo despojaría a la Iglesia de su más valioso tesoro para imponer en su lugar un rito adulterado.

 

Pues bien, aquella Misa que las reformas conciliares suprimieron y prohibieron en mis primeros años de sacerdocio permanecía como un lejano recuerdo, como la sonrisa de una persona querida lejana, la mirada de un pariente difunto y el amable tañido de las campanas en los domingos. Era algo relacionado con la nostalgia, la juventud, el entusiasmo de una época en que las obligaciones eclesiásticas aún estaban por venir, en la que todos creíamos que el mundo podía recuperarse de la posguerra y del peligro del comunismo con un renacimiento espiritual. Queríamos creer que el bienestar económico vendría acompañado de un renacimiento moral y religioso de nuestro país. A pesar del 68, las huelgas, el terrorismo, las Brigadas Rojas y la crisis de Oriente Próximo. Entre mil y un cometidos eclesiásticos, se consolidó en mi memoria el recuerdo de algo que en realidad había quedado sin resolver y que por el momento se había dejado de lado durante años. Algo que esperaba pacientemente, con la paciencia que sólo Dios tiene con nosotros.

Mi decisión de denunciar los escándalos de los prelados estadounidenses y la Curia Romana me brindó la oportunidad de ver desde otra perspectiva no sólo mi misión como arzobispo y nuncio apostólico, sino también el alma de aquel sacerdocio que mi servicio, primero en el Vaticano y más tarde en Estados Unidos, había dejado incompleto; más para mi sacerdocio que para el ministerio. Lo que hasta aquel momento no había entendido me resultó diáfano debido a una circunstancia inesperada, cuando mi seguridad personal pareció peligrar y, de mala gana, me vi obligado a vivir prácticamente en la clandestinidad, lejos de los palacios de la Curia. Entonces, gracias a aquella bendita separación, que actualmente considero una especie de vocación monástica, me llevó a redescubrir la Misa Tridentina. Recuerdo bien el día en que en lugar de la casulla me revestí con las vestiduras tradicionales, gorjal ambrosiano y manípulo. Recuerdo el temor que experimenté al pronunciar, al cabo de casi cincuenta años, aquellas oraciones del Misal que afloraban a mis labios como si las hubiese recitado hacía poco tiempo. Confitemi, Dominus, quoniam bonus en lugar del salmo Judica me, Deus del Rito Romano. Munda cor meum ac labia mea. Estas palabras ya no eran las del acólito o el joven seminarista, sino las del celebrante. De mí que, me atrevo a decir por primera vez, celebraba ante la Santísima Trinidad. Pues si bien es cierto que el sacerdote es una persona que vive esencialmente para los demás –para Dios y para el prójimo–, también es verdad que si no es consciente de su propia identidad y no cultiva la santidad su apostolado será estéril como címbalo que retiñe. 

 

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20/1/22

LOS QUE SE MUEVEN EN LA SOMBRA PARA MANEJAR LA IGLESIA COMO "COSA NOSTRA"

 

¿CONSPIRACIÓN CONTRA FRANCISCO O CONSPIRACIÓN CONTRA LA IGLESIA?


Publicado en FSSPX-NEWS




Andrea Riccardi



Durante la reunión que tuvo con sus compañeros jesuitas en Eslovaquia, el 12 de septiembre de 2021, el Papa Francisco denunció el comportamiento sospechoso de ciertos prelados, durante y después de su cirugía del 4 de julio. "Se estaban preparando para el cónclave", dijo.

 

La primera parte presentó las tres tendencias que se destacan entre los cardenales. Esta segunda parte presentará uno de los grupos de presión más influyentes.

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17/1/22

LA BUENA DOCTRINA SOBRE LA RADIO, EL CINE Y LA TELEVISIÓN ... ¡Y HOY LA INTERNET!

El mundo de hoy ha "naturalizado" el libre acceso a estos medios de difusión, a los que se agrega la internet con sus múltiples accesos a la comunicación, como un derecho que cabe a cualquier persona, de cualquier edad y condición. Nada parece importar sino que, bajo el pretexto de hacerle posible la información y la diversión, engrose la multitud de seres humanos masificados y expuestos a la mentira y la degradación en sus distintas formas. Por eso queremos aquí hacer memoria -que no es recordar sino hacer presente en nuestra conciencia católica lo que nunca ha dejado de estar- la buena doctrina sobre este tema. 


Publicada en filosofia.org






PAPA PÍO XII


MIRANDA PRORSUS


Carta Encíclica del 8 septiembre 1957


Sobre el cine, la radio y la televisión

Verdaderamente admirables los inventos de la técnica de que se glorían nuestros tiempos y que, aun siendo frutos del ingenio y del trabajo del hombre, son, ante todo, dones de Dios, Creador del hombre y de quien proviene toda obra buena: porque no sólo da Él la existencia a toda criatura, sino que, luego de haberla creado, la conserva, la protege y la mantiene{1}.

 

Algunos de estos inventos sirven para multiplicar las fuerzas y los recursos físicos del hombre; otros para mejorar notablemente sus condiciones de vida; pero aun hay otros –y éstos tocan más de cerca a la vida del espíritu– que sirven directamente, o mediante la expresión artística, a la difusión de ideas, y ofrece a las muchedumbres, en manera fácilmente asimilable, imágenes, noticias y enseñanzas, de que se alimenta su espíritu, y ello aun durante los tiempos de distracción y de descanso.

 

Introducción

2. Entre los inventos correspondientes a esta última categoría, el cine, la radio y la televisión han logrado, en nuestra época, un desarrollo verdaderamente extraordinario.

 

Con particular alegría, pero también con vigilante prudencia de Madre, la Iglesia acogió desde el principio tales adelantos, cuidando de proteger contra todo peligro a sus hijos en el maravilloso camino del progreso.

 

Esta solicitud se deriva directamente de la misión que le ha confiado el Divino Redentor, porque dichos inventos tienen un poderoso influjo sobre el modo de pensar y de obrar de los individuos y de la comunidad.

 

Aún hay otra razón por la cual la Iglesia muestra singular interés por los medios de difusión: porque ella misma, más que ninguno otro, tiene un mensaje que transmitir a los hombres, el mensaje universal de la salvación eterna: A mí, el más ínfimo de todos los santos, se me ha confiado la gracia de llevar a los gentiles la buena nueva de las insondables riquezas de Cristo, y la de mostrar a todos la realidad del misterio encerrado desde el principio en Dios, creador de todas las cosas{2}; mensaje de incomparable riqueza y poder que debe recibir y aceptar todo hombre, de cualquier nación o época, según las palabras del Apóstol.

 

Nadie, pues, habrá de maravillarse de que el celo por la salvación de los hombres, de sus almas adquiridas no con el oro y la plata, que son perecederos… sino con la preciosa sangre de Cristo, cordero inmaculado{3}, haya movido en diversas ocasiones a la Suprema Autoridad eclesiástica a ocuparse de estas cuestiones y a llamar la atención sobre la gravedad de los problemas que el cine, la radio y la televisión presentan actualmente a la conciencia cristiana.

 

3. Han pasado más de veinte años desde que Nuestro Predecesor, de s. m., dirigió por vez primera, valiéndose “del admirable invento marconiano” un solemne mensaje “a través de los cielos, a todas las gentes y a toda criatura”{4}.

 

El mismo gran Pontífice, pocos años después, daba sabias enseñanzas, ajustadas a las necesidades de la época, sobre el recto uso del cine al venerable Episcopado de los Estados Unidos, con la admirable encíclica Vigilanti cura{5}, declarando, entre otras cosas, necesario y urgente vigilar para que también en esta parte los progresos del arte, de la ciencia y de la misma técnica e industria humana, pues que son verdaderos dones de Dios, también a su gloria y a la salvación de las almas sean ordenados, y sirvan prácticamente para la extensión del Reino de Dios en la tierra, a fin de que todos, según nos hace orar la santa Iglesia, nos aprovechemos de ellos de tal modo que no perdamos los bienes eternos: “Sic transeamus per bona temporalia ut non amittamus aeterna”{6}.

 

4. Nos mismo, durante Nuestro pontificado, con frecuencia y en diversas ocasiones hemos dado a los Pastores, a las diversas Ramas de la Acción Católica y a los educadores cristianos, las normas oportunas. Gustosamente hemos admitido en Nuestra presencia a distintas categorías profesionales del mundo del cine, de la radio y de la televisión, para significarles Nuestra admiración por la técnica y por el arte que cultivan, recordarles su responsabilidad, elogiar sus grandes méritos y prevenirles contra los peligros, indicando los altos ideales que deben iluminar su mente y guiar su voluntad.

 

Nos hemos cuidado también de crear en la Curia Romana una especial Comisión{7}, dedicada a estudiar los problemas del cine, de la radio y de la televisión en su relación con la fe y con la moral; Comisión, a la que tanto los Obispos como cualquier otra persona interesada pueden dirigirse, solicitando de ella las normas oportunas.

 

Nos mismo con frecuencia aprovechamos estos admirables medios modernos de difusión, que nos ofrecen la posibilidad de perfeccionar la unión espiritual entre todo el rebaño y su Pastor supremo, con el fin de que Nuestra voz, venciendo sin dificultad las distancias todas del mar y de la tierra, y aun el torbellino mismo de las pasiones humanas, pueda llegar a las almas ejerciendo en ellas un saludable influjo, de acuerdo con las crecientes exigencias del supremo deber de apostolado que Nos está confiado{8}.

 

5. Nos es motivo de gran consuelo el saber que Nuestras exhortaciones y las de Nuestro inmediato Predecesor Pío XI, de f. m., han contribuido no poco a orientar el cine, la radio y la televisión hacia el mayor perfeccionamiento espiritual de los hombres y, por ello mismo, hacia la mayor gloria de Dios.

 

Bajo vuestra vigilante guía y vuestro celoso impulso, Venerables Hermanos, se han promovido mancomunadamente actividades y obras en el campo diocesano, nacional e internacional, con miras a un conveniente apostolado en estos sectores.

 

No pocos dirigentes de la vida pública, representantes del mundo industrial y artístico, y amplios grupos de espectadores católicos, y aun no católicos de buena voluntad, han dado apreciables pruebas de un sentido de responsabilidad, llevando a cabo laudables esfuerzos, muy frecuentemente a costa de sacrificios considerables, para que en el uso de los medios técnicos de difusión se eviten los peligros del mal y sean respetados los mandamientos de Dios y los valores de la persona humana.

 

Sin embargo, por desgracia, debemos repetir con San Pablo: No todos obedecen al Evangelio{9}, porque también en este campo el magisterio de la Iglesia ha encontrado a veces, por parte de algunos, la incomprensión, y hasta se ha llegado a una violenta oposición por parte de individuos dominados por un desordenado apetito de lucro, o víctima de ideas erróneas sobre la dignidad y la libertad de la naturaleza humana y sobre el concepto del arte.

 

6. Si la actitud de estas personas Nos llena el alma de amargura, no podemos, sin embargo, faltar a Nuestra misión y desviarnos del cumplimiento de Nuestro deber, esperando que también se nos conceda el reconocimiento que a Jesús dieron sus mismos enemigos: Sabemos que tú eres veraz y que enseñas el camino de Dios según la verdad, y que tú no te preocupas de nadie{10}.

 

De los admirables progresos técnicos que se han realizado y continúan realizándose actualmente en los sectores del cine, de la radio y de la televisión, pueden nacer muy grandes ventajas, pero desgraciadamente pueden seguirse también tremendos peligros.

 

Estos medios técnicos que están –puede decirse así– al alcance de cualquiera, ejercen en el hombre un extraordinario poder, ya porque lo pueden iluminar, ennoblecer y enriquecer de belleza, ya porque lo pueden arrastrar a las tinieblas, llevarlo a la depravación o dejarlo a merced de instintos desenfrenados, según que el espectáculo ofrezca a los sentidos cosas buenas o malas{11}.

 

7. Como ha sucedido, el siglo pasado, en el desarrollo de la técnica industrial, no sabiendo siempre evitar la penosa esclavitud del hombre a la máquina, destinada a servirle, así también hoy, si el desarrollo de los medios técnicos de difusión no se somete al yugo suave{12} de la ley de Cristo, corre el peligro de ser causa de infinitos males, tanto más graves cuanto que ya no se trata de dominar las fuerzas materiales, sino también aun las espirituales, privando a los descubrimientos del hombre de las grandes ventajas que eran su fin providencial{13}.

 

8. Siguiendo con paterna solicitud, día por día, el desarrollo de problema tan grave, considerando los saludables frutos que ha producido –en el sector del cinematógrafo– durante los dos últimos decenios la ya mencionada encíclica Vigilanti cura, hemos accedido benévolamente a la petición, que Nos ha llegado, de celosos Pastores y de seglares competentes, de que diésemos enseñanzas y normas directivas por medio de esta Encíclica, valederas también para la radio y la televisión.

 

Habiendo, pues, invocado con insistentes oraciones de intercesión de la Virgen Santísima y la asistencia del Omnipotente, queremos dirigirnos a vosotros, Venerables Hermanos, cuya solicitud pastoral bien conocemos, para exponer claramente no sólo la doctrina cristiana tocante a esta materia, sino también para recomendar las medidas necesarias y las oportunas iniciativas; y con ello deseamos recomendaros con insistencia que prevengáis a la grey, confiada a vuestra solicitud, contra los errores y peligros que pudiera causar el uso de los medios audiovisuales, con grave perjuicio para la moral cristiana.


TEXTO COMPLETO

12/10/21

LA VERDAD SOBRE LA MISA TRADICIONAL HOY

 

El estado de la Misa Tradicional desde la reforma litúrgica


Publicado en: FSSPX Sudamérica







SEPTIEMBRE 30, 2021



 

¿Cuál es la situación "jurídica" del Misal de San Pío V desde la promulgación de la reforma de Pablo VI y del Novus Ordo Missae? ¿Cómo y bajo qué condiciones se puede utilizar este rito inmemorial? ¿De qué manera se ha mantenido y desarrollado? El reciente motu proprio del Papa Francisco, Traditionis custodes, nos brinda una oportunidad para analizar estos puntos.

 

No es difícil descubrir cinco etapas entre 1970, fecha de la promulgación del nuevo rito, y 2021 testigo de la publicación de Traditionis Custodes.

 

I. 1970-1984: El nuevo misal de la nueva Iglesia

La entrada en vigor del misal de Pablo VI en 1970 congeló la celebración según el rito tridentino. Sacerdotes y laicos fueron testigos de la aparición del Novus Ordo Missae (NOM) como reemplazo del antiguo rito. El 14 de junio de 1971, la Congregación para el Culto Divino publicó una nota indicando que, después de la aprobación de las traducciones del NOM, todos deberían usar "únicamente la forma renovada de la Misa".

 

El uso del rito antiguo solo se concedía a los sacerdotes ancianos o enfermos, en privado y con permiso del Ordinario, hasta su extinción. Durante esta época, los sacerdotes fieles tomaron una posición aparentemente "contra la ley". Al menos hasta 1988, los únicos sacerdotes ordenados para celebrar la Misa Tridentina eran los de Monseñor Lefebvre.

 

La posición de Pablo VI durante el consistorio del 24 de mayo de 1976 es inequívoca: "La adopción del NOM ciertamente no se deja a la discreción de los sacerdotes o de los fieles", y la Instrucción del 14 de junio de 1971 preveía la celebración de la Misa según el rito antiguo, con la autorización del Ordinario, únicamente para los sacerdotes ancianos o enfermos, que ofrecen el Divino Sacrificio sine populo.

15/9/21

EL REVERENDO PADRE JULIANO DE SOUZA YA INTERCEDE POR NOSOTROS

 

Rev. Pe. Juliano de Souza, FSSPX, em sua primeira missa (à esquerda)


Caros fiéis e amigos da FSSPX no Brasil,

O nosso querido Pe. Juliano de Souza veio a falecer ontem, na festa da Exaltação da Santa Cruz, na cidade de Cascavel/PR, às 21h55.

Ele tinha sofrido uma grave meningite desde meados de agosto e, ainda em fase de recuperação na UTI, foi atacado, em uma válvula do coração, por um vírus hospitalar. Infelizmente não pôde resistir à cirurgia de urgência, na tentativa de substituir a prótese antiga por uma nova válvula.

O Pe. Juliano, ordenado em dezembro de 2017 em La Reja, havia exercido o ministério sacerdotal no priorado de Bogotá (Colômbia). Nas últimas semanas,  encontrava-se de férias na sua cidade natal de Corbélia/PR.

Graças a Deus, um Padre da Fraternidade viajou para assisti-lo e acompanhá-lo nos últimos dias de sua vida sacerdotal aqui na terra.

Peço orações pelo eterno descanso de sua alma, na confiança de que logo se encontre entre os eleitos de Deus.

Os priorados do Brasil irão informar da celebração das missas públicas de funeral.

Pe. Juan María de Montagut Puertollano,
Superior da FSSPX no Brasil

14/9/21

DESVARÍOS DE UN PONTÍFICE QUE CONFUNDE FIDELIDAD CON IDEOLOGÍA


ES EL MISMO PONTÍFICE QUE HOY LLAMA A DESTERRAR LAS IDEOLOGÍAS.


¿INCLUYE EN ELLAS A LA TRADICIÓN CATÓLICA? 


Publicado en  FSSPX.NEWS


El Papa habla sobre “Traditionis custodes”






El 30 de agosto pasado, el Papa Francisco concedió una entrevista a una emisora​​católica española (COPE), transmitida el 1 de septiembre de 2021. En dicha entrevista, negó particularmente los rumores que circulan sobre su posible dimisión. Todo el contenido fue transcrito en la versión en español de Vatican News. Una de las preguntas hace referencia al reciente motu proprio “Traditionis custodes”.

 

Francisco, retomando la pregunta del periodista, primero reafirma su timidez y mansedumbre, declarando: "Yo no soy de dar golpes sobre la mesa, no me sale. Más bien soy tímido".

 

Luego traza la historia de Traditionis custodes. "La acción de San Juan Pablo II [que firmó el motu proprio Quattuor abhinc annos en 1984], y después Benedicto ya más claramente con Summorum Pontificum, hizo esta posibilidad de que se pudiera celebrar con el misal de Juan XXIII para aquellos que no se sentían bien con la liturgia actual, que tenían una cierta nostalgia..."

3/8/21

MÁS SOBRE EL MOTU PROPRIO

 




REFLEXIONES SOBRE EL MOTU PROPRIO "TRADITIONIS CUSTODES"

Publicado en HOJITAS DE FE


El pasado 16 de julio, Conmemoración de Nuestra Señora del Carmen, el papa Francisco publicaba el Motu proprio Traditionis custodes –refiriéndose a los obispos como «custodios de la Tradición»–, en el cual derogaba todas las medidas hechas por sus predecesores en favor de la Misa tradicional. Iba precedido de una carta explicativa de las medidas tomadas.

1º La carta explicativa.

Fácilmente podríamos resumir el contenido de la carta a tres ideas principales, que el Papa desarrolla ordenada y pausadamente:

1º Finalidad de las concesiones en favor de la Misa tradicional. Los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI habían otorgado la posibilidad de usar el Misal promulgado por San Pío V, movidos por el deseo de «recomponer el cisma con el movimiento guiado por Monseñor Lefebvre», con la convicción de que no se ponía en duda el carácter vinculante del Concilio Vaticano II, y de que se reconocía el Misal de Pablo VI como expresión ordinaria de la lex orandi del Rito Romano.

2º Fruto contraproducente de tales concesiones. Por desgracia, lo que con eso se consiguió fue que, para muchos de los que hacían uso de esta facultad, resultara un uso paralelo del Misal promulgado por San Pío V y del Misal promulgado por Pablo VI, se ignorara el deseo de los Papas de recomponer la unidad, y se instrumentalizara el uso del Misal de San Pío V para rechazar la reforma de Pablo VI y el mismo Concilio Vaticano II. Todo lo cual supone un uso distorsionado de las concesiones otorgadas, ya que estas concesiones debían ser entendidas a la luz del Concilio Vaticano II.

3º Derogación de tales concesiones. Por eso, viendo el resultado negativo de estas concesiones, se derogan todas las normas, instrucciones, concesiones y costumbres anteriores al presente Motu proprio. El Misal de Pablo VI pasa a ser la única expresión de la lex orandi del Rito Romano.

2º El Motu proprio.

Una vez explicadas las razones en la carta, sigue el Motu proprio Traditionis custodes con las medidas adoptadas:

1º El Misal promulgado por Pablo VI es la única expresión de la lex orandi del Rito Romano.

El Misal tradicional, que cuenta con más de diez siglos de existencia, no goza ni si-quiera de la condición que siempre tuvieron en la Iglesia otros Ritos venerables, como el Rito dominico, lionés, mozárabe o ambrosiano.

23/7/21

LA FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PÍO X ANTE EL INICUO MOTU PROPRIO "TRADITIONIS CUSTODES"

Publicado en FSSPX-ACTUALIDAD 




Queridos miembros y amigos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X:

 

El motu proprio Traditionis custodes y la carta que lo acompaña causaron gran revuelo en el llamado ámbito tradicionalista. Puede observarse, con toda lógica, que la era de la hermenéutica de la continuidad, con sus ambigüedades, ilusiones y esfuerzos imposibles, ha terminado drásticamente, barrida de un revés. Estas medidas tan claras y directas no afectan directamente a la Fraternidad San Pío X, pero deben ser para nosotros la ocasión de una profunda reflexión. Para ello, hemos de elevarnos a los principios y plantearnos una cuestión a la vez antigua y nueva: ¿Por qué la Misa Tridentina sigue siendo la manzana de la discordia después de cincuenta años?

 

Ante todo, debemos recordar que la Santa Misa es la continuación, en el tiempo, de la lucha más encarnizada que jamás haya existido: la batalla entre el reino de Dios y el reino de Satanás, esa guerra que alcanzó su punto culminante en el Calvario, por el triunfo de Nuestro Señor. Para esta lucha y para esta victoria se encarnó. Y puesto que la victoria de Nuestro Señor tuvo lugar a través de la cruz y de su sangre, es comprensible que su perpetuación también se realice a través de luchas y contradicciones. Todo cristiano está llamado a esta lucha: Nuestro Señor nos lo recuerda cuando dice que vino «a traer la espada a la tierra» (Mt 10, 34). No es de extrañar que la Misa eterna, que expresa perfectamente la victoria final de Nuestro Señor sobre el pecado a través de su sacrificio expiatorio, sea en sí misma un signo de contradicción.

Pero ¿por qué esta Misa se ha convertido en un signo de contradicción dentro de la misma Iglesia?

21/7/21

NO PODEMOS ESPERAR COHERENCIA

No podemos esperar coherencia de un Pontificado mediocre. Mucho menos de una Curia dominada por la ideología progresista.

Quienes se sienten ganadores, toman decisiones sin dar razones. Ni siquiera cuando documentos anteriores de la Santa Sede los obligan.

Es lo que está sucediendo con el arbitrario Motu Proprio Traditionis Custodes, que contradice lo ya establecido a perpetuidad. 
 
He aquí la Bula "Quo Primum Tempore", del Santo Papa Pío V. La ofrecemos en castellano para que cualquier argentino, incluso si es Papa, pueda leerla sin dificultad.





Bula que el Papa San Pío V publicó el 14 de julio de 1570 sobre el uso a perpetuidad de la Misa Tridentina.

Pío Obispo, Siervo de los Siervos de Dios para perpetua memoria

Desde el primer instante de nuestra elevación a la cima de la Jerarquía Eclesiástica Nos hemos dirigido con agrado todo nuestro ánimo y nuestras fuerzas, y nuestros pensamientos todos hacia aquellas cosas que por su naturaleza tiendan a conservar la pureza del culto de la Iglesia, y con la ayuda del mismo Dios Nos hemos esforzado en realizarlas en plenitud, poniendo en ello todo nuestro cuidado. Como entre otras decisiones del Santo Concilio de Trento, nos incumbe decidir la edición y reforma de los libros sagrados, el Catecismo, el Breviario, y el Misal, después de haber ya, gracias a Dios, editado el Catecismo, para la ilustración del pueblo y para que sean rendidas a Dios las alabanzas que le son debidas; corregido completamente el Breviario, para que el Misal corresponda al Breviario (lo que es normal y natural, ya que es sumamente conveniente que no haya en la Iglesia de Dios más que una sola manera de salmodiar, un solo rito para celebrar la Misa), Nos pareció necesario pensar lo más pronto posible en lo que faltaba por hacer en éste campo, a saber, editar el mismo Misal. Es por esto que Nos hemos estimado deber confiar éste cargo a sabios escogidos; y de hecho son ellos, quienes, después de haber reunido cuidadosamente todos los manuscritos, no solamente los antiguos de Nuestra Biblioteca Vaticana, sino también otros buscados en todas partes, corregidos y exentos de alteración, así como las decisiones de los Antiguos y los escritos de autores estimados que nos han dejado documentos relativos a la organización de esos mismos ritos, han restablecido el mismo Misal conforme a la regla y a los ritos de los Santos Padres.

19/7/21

LA LOGIA CONCILIAR VUELVE A LA CARGA, PONIENDO A FRANCISCO AL FRENTE


Después de una pausa, motivada por el intenso trabajo que le han exigido al Sumo Pontífice y a la Curia Romana  los frutos del Concilio Vaticano II, la "Primavera" Posconciliar y la claudicación venrgonzante de la mayoría de los miembros del clero, entregados a sus desórdenes de toda laya, la Logia Conciliar vuelve a la carga contra la Tradición católica.

Lo hace aprovechando la debilidad de un pontificado mediocre, que goza con los aplausos mundanos mientras ve como la Iglesia sobre la Tierra se desintegra. Se vale de un Motu Proprio arbitrario, con una grosera contradicción entre los puntos 1 y 2, y carente de fundamentación en lo demás. Una mera expresión de voluntad que desprecia hasta la misma apariencia de legitimidad.
 
Es lo que nos mueve a traer a nuestros lectores esta nota crítica que hemos tenido a la vista y que merece toda nuestra atención.


De Summorum pontificum a Traditionis custodes, o de la reserva al zoológico







JULIO 17, 2021

ORIGEN: CASA AUTÓNOMA EN AMÉRICA CENTRAL

 

¡Descarten esta Misa, que ya no quiero ver más!

El Papa Francisco publicó ayer un Motu proprio cuyo título podría llenarnos de esperanza: Traditionis custodes, "Custodios de la Tradición". Sabiendo que este texto está dirigido a los obispos, se podría empezar a soñar: ¿acaso la Tradición está en proceso de recuperar sus derechos dentro de la Iglesia?

 

Todo lo contrario. Este nuevo Motu proprio lleva a cabo una eliminación. Ilustra la precariedad del magisterio actual e indica la fecha de caducidad de Summorum pontificum de Benedicto XVI, que ni siquiera podrá celebrar su decimoquinto aniversario. Todo, o casi todo, en Summorum pontificum, ha sido dispersado, abandonado o destruido. Además, el objetivo se indica claramente en la carta que acompaña a esta eliminación.

 

El Papa enumera dos principios "sobre el modo de proceder en las diócesis": "por un lado, para proporcionar el bien de aquellos que están arraigados en la forma de celebración anterior y que necesitan tiempo para volver al rito romano promulgado por los santos Pablo VI y Juan Pablo II".

 

Y, por otro lado: "para interrumpir la erección de nuevas parroquias personales, vinculadas más al deseo y a la voluntad de sacerdotes individuales que a la necesidad real del 'santo Pueblo fiel de Dios'".

 

Una extinción programada

Mientras Francisco se convierte en el defensor de las especies animales o vegetales en peligro de extinción, decide y promulga la extinción de aquellos que están apegados al rito inmemorial de la Santa Misa. Esta especie ya no tiene derecho a vivir: debe desaparecer. Y se utilizarán todos los medios para lograr este resultado.

 

En primer lugar, una estricta reducción de la libertad. Hasta ahora, los espacios reservados al rito antiguo tenían una cierta latitud de movimiento, muy parecido a las reservas naturales. Hoy, hemos pasado al régimen del zoológico: jaulas, estrechamente limitadas y delimitadas. Su número está estrictamente monitoreado, y una vez instaladas, estará prohibido crear más.

 

Los custodios (¿o deberíamos decir los carceleros?) no son otros que los propios obispos.

 

Todo esto se especifica en el artículo 3, párrafo 2: "el obispo deberá indicar uno o varios lugares donde los fieles pertenecientes a estos grupos pueden reunirse para la celebración de la Eucaristía (no en las iglesias parroquiales y sin erigir nuevas parroquias personales)".

 

El reglamento interno de estas celdas está estrictamente controlado (artículo 3, párrafo 3): "El obispo establecerá en el lugar indicado los días en que se permiten las celebraciones eucarísticas, utilizando el Misal Romano promulgado por San Juan XXIII en 1962".

 

Este control se extiende hasta el más mínimo detalle (ídem): "En estas celebraciones, las lecturas se proclamarán en lengua vernácula, utilizando las traducciones de la Sagrada Escritura para uso litúrgico, aprobadas por las respectivas Conferencias Episcopales". Ni hablar de utilizar la traducción de un Dom Lefebvre o de un leccionario de antaño.

26/3/21

MONSEÑOR MARCEL LEFEBVRE SIEMPRE LO DIJO

AHORA , CUANDO YA ES MÁS QUE EVIDENTE, NUEVAS VOCES SE LEVANTAN PARA DENUNCIARLO.


Publicado en ADELANTE LA FE


Viganò: “Hay que dirigir el dedo acusador contra la letra del Concilio”





Por Mons. Carlo Maria Viganò

13/03/2021

 ENTREVISTA DE RADIO SPADA A MONSEÑOR CARLO MARIA VIGANÒ

 

RS: Buenos días, Excelencia. Gracias por las palabras que ha tenido a bien concedernos. Empecemos por Galleria neovaticana, el libro de Marco Tosatti que ha prologado. Permítame que le cuente una anécdota: apenas hacía unas horas que se había anunciado que el libro había ido a la imprenta, y ya había aparecido en Twitter un perfil con una encuesta, basada simplemente en la portada y el título, como es evidente. En la encuesta se preguntaba si se ajustaba a los principios evangélicos publicar un volumen con acusaciones escabrosas sobre hechos no siempre edificantes. ¿Cómo respondería a esta objeción?

 

CMV: Permítame recordarle que en los meses previos a su decisión de adoptar el singular título de Papa emérito, Benedicto XVI instituyó una comisión presidida por el cardenal Herranz e integrada por los cardenales Tomko y De Giorgi, con el encargo de investigar a fondo las noticias reservadas propagadas por Vatileaks. En aquella ocasión tuve que insistirle al cardenal Herranz para que yo pudiera declarar, dado que no tenía intención de interrogarme a pesar de que yo era parte interesada, como autor de los documentos reservados destinados al Sumo Pontífice, que habían sido sustraídos y entregados a la prensa. Le entregué un voluminoso expediente en el que rendía cuentas de todas las irregularidades y de la red de corrupción de la que había tenido noticia y a la que había tenido que hacer frente como secretario general del Gobierno de la Ciudad del Vaticano. Adjunté a dicho  expediente  una carta, en la que entre otras cosas decía: «Me duele en el alma el grave daño ocasionado a la Iglesia con la filtración de tantos documentos reservados (…) Si hay algún responsable de esos actos irreflexivos, mucho mayor es la culpa de quienes sean responsables de tanta corrupción y degradación moral en la Santa Sede y en el Estado de la Ciudad del Vaticano, así como la de algunos cardenales, prelados y laicos que aun teniendo conocimiento de tanta inmundicia han preferido convivir con ella, adormeciendo su conciencia para agradar a sus superiores y hacer carrera. Espero que al menos esta comisión cardenalicia, por amor a la Iglesia, sea fiel al Santo Padre y haga toda la limpieza sea necesaria que él quiere y no permita que se entorpezca una vez más esta iniciativa suya (…) Numerosos periodistas de varios países han intentado ponerse en contacto conmigo (…) He guardado silencio por amor a la Iglesia y al Santo Padre. La fuerza de la verdad debe brotar de dentro de la Iglesia, no de los medios de prensa. (…) Ruego por vosotros, cardenales, a fin de que tengáis valor para decir la verdad al Santo Padre, a fin de que tenga fuerzas para sacar a la luz la verdad en la Iglesia».

 

2/12/20

FIDELIDAD A LO QUE HEMOS RECIBIDO

 


Publicado en FSSPX-Sudamérica


Entrevista con el Superior General

OCTUBRE 16, 2020


« Los acontecimientos resaltan la excepcional perspicacia sobrenatural de nuestro fundador. »

CINCUENTA AÑOS DE LA FSSPX


Reavivar nuestro ideal de fidelidad a lo que hemos recibido.


1. DICI: ¿Qué representa para la Tradición el 50º aniversario de la FSSPX?

 

En primer lugar, este jubileo constituye una ocasión de agradecer a la Providencia por todo lo que nos ha concedido durante estos cincuenta años, pues una obra que no fuera de Dios no habría podido resistir la prueba del tiempo. Él es el primero a quien hemos de atribuirle todo esto.

 

Pero también y, sobre todo, este jubileo es una oportunidad para reavivar nuestro ideal de fidelidad a lo que hemos recibido. De hecho, después de tantos años, puede haber un cansancio comprensible. Así que se trata de reavivar nuestro fervor en la lucha para establecer el reinado de Cristo Rey: que reine primero en nuestras almas y luego a nuestro alrededor. Hemos de trabajar particularmente en este punto, siguiendo a Mons. Lefebvre.

 

2. DICI: ¿Por qué, en su opinión, lo que nos legó Mons. Lefebvre puede resumirse en este deseo de instaurar el reinado de Cristo Rey?

 

La respuesta me parece muy sencilla: es el amor de nuestro Señor Rey lo que hizo de Mons. Lefebvre un santo prelado y un gran misionero, que procuraba apasionadamente extender a su alrededor el reinado de Aquel que reinaba primero en su alma. De modo que este amor es el que lo guio a denunciar enérgicamente a todos los que se le oponen. Ahora bien, para prolongar este reinado y luchar contra sus enemigos, el medio por excelencia es el santo Sacrificio de la Misa. La voz de Mons. Lefebvre temblaba de emoción cuando pronunció las hermosas palabras de la liturgia que resumen tanto su amor por la Misa como por Cristo Rey: “Regnavit a ligno Deus” (himno Vexilla Regis), o sea, Dios reina por el madero de la Cruz. En una carta que escribió poco antes de su muerte a un antiguo compañero de su congregación de origen, Mons. Lefebvre hacía hincapié en decir que, a lo largo de su vida, no había trabajado sino por el reinado de nuestro Señor. Esto es lo que resume todo lo que fue y todo lo que nos legó.

 

3. DICI: El 24 de septiembre, a petición suya, el cuerpo Mons. Lefebvre fue trasladado a la cripta de la iglesia del seminario de Ecône. A pesar de la crisis del Coronavirus, muchos sacerdotes, seminaristas, religiosos y fieles participaron en la ceremonia. ¿Cómo vivió usted este día?

 

De hecho, el último Capítulo General, en 2018, había solicitado que se hiciera este traslado, y estoy muy contento de que se haya podido concretar en el espacio de dos años. Aunque sólo le corresponde a la Iglesia canonizar un día a Mons. Lefebvre, creo que ya merece toda nuestra veneración y un lugar de sepultura digno de un santo obispo. En este año jubilar, este gesto quiere expresar el agradecimiento de todos los miembros de la FSSPX hacia la persona que la Providencia suscitó como instrumento para salvaguardar la Tradición de la Iglesia, la fe, la Santa Misa, y para transmitirnos todos estos tesoros. Resultó particularmente conmovedor el hecho de volver a ver el féretro de nuestro fundador después de treinta años, y ver a nuestros sacerdotes cargándolo sobre sus hombros como el día de su funeral. He visto a algunos compañeros sacerdotes ya mayores que se conmovieron hasta las lágrimas.

TEXTO COMPLETO DE LA ENTREVISTA AQUÍ